Tio Arturo y el Mossad

Tio Arturo y el Mossad

El artículo 29 de la Constitución rusa garantiza una administración transparente. Hace dos años, mis abogadas del „Equipo 29“ de San Petersburgo solicitaron al Ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú, la publicación de documentos históricos. ¡Y, qué sorpresa, los recibí! Estoy investigando los acontecimientos de mayo de 1960, la fracasada cumbre de desarme en París, las pruebas nucleares ilegales de Estados Unidos en la Patagonia y sobre todo: a Adolf Eichmann, el criminal de guerra nazi a quien el Mossad pretende haber secuestrado en Buenos Aires y llevado a Israel.

Esta aserción es una mentira, una noticia falsa, fake news, la madre de todas las mentiras mediales. Nuevos hallazgos en archivos argentinos y rusos demuestran que las cosas pasaron de otra manera. Están los smoking guns, como se dice en el periodismo, pruebas irrefutable. Fueron altos miembros del gobierno del presidente Arturo Frondizi, que habían arrestado al criminal de guerra, en un auto oficial, con „chapa oficial“, relata un informe del servicio secreto.

Trágicamente, los historiadores creyeron las fábulas del Mossad sin pedir ninguna evidencia escrita. De esta manera, un hecho bochornoso de un servicio de inteligencia se convirtió en historia oficial. Casi todos los gobiernos, incluidos el alemán y el argentino, se adhirieron al pacto de silencio y, permitieron, mediante el mantenimiento del secreto, la falsificación de la historia. Por eso, es muy positiva la desclasificación de los nuevos documentos de Moscú. Al menos un comienzo.